El sistema de transporte del juego genera dudas pese a su espectacularidad inicial.
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Crimson Desert sigue acumulando opiniones tras su lanzamiento, y aunque el juego ha arrancado con buena acogida, hay varios aspectos que están generando debate. Uno de los más comentados en las últimas horas tiene que ver con las monturas, un sistema que sobre el papel parecía espectacular, pero que en la práctica no está terminando de convencer.
Durante su promoción vimos escenas llamativas con dragones, osos o incluso máquinas, lo que hacía pensar en un sistema amplio y flexible. Aunque, una vez en el juego, la realidad es bastante diferente, y eso ha generado cierta decepción entre parte de la comunidad.
Las monturas de Crimson Desert generan críticas por sus restricciones
El principal problema está en cómo se utilizan dentro del juego. Algunas monturas, como el dragón, solo pueden usarse durante un tiempo limitado, obligando al jugador a esperar antes de volver a invocarlas. Esto rompe bastante la sensación de libertad que muchos esperaban.
En otros casos, como el del oso, la situación es aún más peculiar: no se desbloquea de forma permanente, sino que hay que encontrar uno en el mapa, domesticarlo y usarlo de manera temporal. Esto hace que su uso sea más puntual que habitual.
La única excepción es el caballo, que sí funciona como un medio de transporte constante y sin restricciones, algo que contrasta bastante con el resto de opciones disponibles.
Por ahora, muchos jugadores están pidiendo cambios en este sistema para hacerlo más accesible y menos limitado. Queda por ver si Pearl Abyss decide ajustarlo en futuros parches, aunque cualquier modificación podría afectar directamente al equilibrio del juego.

